Radar · 14/07/2026 · ocurrido el 10/07/2026 · negocio

Apple demanda a OpenAI por robo de secretos de hardware

Apple demandó a OpenAI el 10 de julio, acusando a ingenieros que dejaron la empresa de haber robado secretos comerciales para impulsar los planes de hardware de la startup de IA. La demanda nombra a OpenAI, IO Products (la empresa de hardware de Jony Ive adquirida por OpenAI en 2025) y dos ex empleados de Apple: Tang Tan (24 años en Apple, ahora chief hardware officer de OpenAI) y Chang Liu (ocho años en iPhone, entró a OpenAI en enero de 2026).

Apple sostiene haber descubierto «un patrón de robo» que incluye accesos a sistemas empresariales semanas después de la salida de Liu, descargas de decenas de archivos confidenciales, e instrucciones a colegas sobre cómo copiar documentos y «evitar problemas» con la seguridad. Durante entrevistas para OpenAI, según la demanda, se pedía a candidatos de Apple que llevaran «componentes en los que estaban trabajando» y muestras de productos no lanzados.

Por qué te importa. Este caso dice dos cosas: la guerra de talento entre big tech y laboratorios de IA ha llegado a juicios que cuestionan qué puede llevarse consigo un empleado al cambiar de empresa, y Apple está construyendo un caso documentado sobre accesos y archivos específicos, no solo sobre violaciones genéricas de confidencialidad. Si trabajas en un campo donde ingenieros se mueven entre empresas competidoras, el precedente de este juicio importará: qué es lícito discutir en una entrevista, qué sigue vinculado después de irte, qué tan estrictos serán los controles post-empleo.

OpenAI respondió que no tiene «ningún interés en los secretos comerciales ajenos», pero el proceso versará sobre los hechos, no sobre el tono.

En detalle

El contexto que falta en los comunicados

La demanda llega en un momento preciso: OpenAI anunció para 2027 su primer dispositivo de hardware AI desarrollado internamente, tras la adquisición de IO Products en 2025. Tang Tan, uno de los tres acusados, es el responsable de ese proyecto. Antes de dejar Apple en 2024, Tan era vicepresidente de Apple Watch: 24 años de carrera, acceso a proyectos confidenciales, conocimiento directo de socios fabricantes.

El segundo acusado, Chang Liu, trabajó ocho años en iPhone como ingeniero de sistemas eléctricos. Apple lo acusa de haber retenido «al menos una computadora empresarial» después de irse, de no haber firmado el recordatorio de confidencialidad ni programado su entrevista de salida. Semanas después de su último día, Liu habría descubierto una vulnerabilidad de autenticación que le permitía seguir accediendo al almacenamiento en red de Apple. En un chat con Yu-Ting Peng (la tercera persona nombrada), Liu escribe: «LOL, descubrí que puedo acceder al [network storage], demasiado divertido». Peng responde: «Estoy lista».

Apple sostiene que Liu descargó «docenas de archivos confidenciales», incluyendo especificaciones técnicas, detalles de productos no anunciados, presentaciones de ingeniería y datos proprietarios del proyecto. La demanda también reporta que Liu le dijo a Peng, antes de entrar en OpenAI, que usara Line Messenger para comunicarse y evitar detección.

Las acusaciones más concretas

La demanda contiene seis puntos que Apple considera los «más relevantes», todos acompañados por extractos de mensajes, fechas y nombres de archivos. Primero: candidatos de Apple en entrevistas con OpenAI invitados a llevar «artefactos CAD/diseño» y prototipos físicos. Segundo: Tang Tan enviándose por email información sobre proveedores de Apple antes de irse. Tercero: Liu instruyendo a una colega sobre cómo copiar archivos confidenciales antes de seguirlo.

Apple también acusa a OpenAI de haber contactado directamente a un socio industrial que trabaja con Apple en diseño y trabajos en metal, pidiéndole que aplicara técnicas proprietarias desarrolladas junto con Apple en proyectos para OpenAI. Esta parte de la demanda es relevante porque amplía la acusación más allá de empleados individuales: si se confirma, demostraría un intento sistemático de replicar no solo conocimientos internos, sino también la cadena de suministro.

Dónde las fuentes convergen y dónde no

The Verge y TechCrunch coinciden en los hechos principales: accesos post-empleo documentados, archivos descargados, componentes llevados a entrevistas. TechCrunch destaca que algunos mensajes entre Liu y Peng bromean sobre acceso no autorizado («LOL»), un detalle que en tribunales pesará sobre la conciencia de culpabilidad. The Verge se enfoca más en la estrategia de OpenAI de construir hardware replicando «las tecnologías secretas, los procesos comerciales y las innovaciones de cadena de suministro que requirieron décadas a Apple».

Lo que ninguna fuente ha verificado aún: si OpenAI estaba consciente de los accesos no autorizados de Liu antes de la demanda, y si los archivos descargados fueron efectivamente usados en el desarrollo del dispositivo de hardware anunciado. La respuesta de OpenAI es genérica y no entra en el detalle de las pruebas específicas.

Las implicaciones prácticas

Si Apple gana, el precedente hará más costoso para los laboratorios de IA contratar de empresas establecidas con amplios portafolios de propiedad intelectual. Si pierde o si el caso se cierra con un acuerdo confidencial, la señal será opuesta: el poaching de talento agresivo funciona, y los controles post-empleo son difíciles de hacer cumplir.

Para quien construye con IA, esta historia no es solo chisme de tribunal: es una advertencia sobre qué tan estrictos serán los controles sobre el uso de conocimientos adquiridos en trabajos anteriores cuando los proyectos compiten con grandes plataformas. Y sobre cómo documentar la procedencia de tu conocimiento, por si algún día debes defenderte de una acusación similar.

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