Radar · 11/07/2026 · ocurrido el 10/07/2026 · negocio

Apple demanda a OpenAI por robo de secretos comerciales

Apple ha presentado una demanda contra OpenAI ante el tribunal federal de California, acusando a la empresa de haber orquestado el robo de secretos comerciales a través de exempleados. Los nombres en el expediente incluyen Tang Tan, exvicepresidente de diseño de producto para iPhone y Apple Watch, y Chang Liu, ingeniero eléctrico senior.

La demanda sostiene que Tan utilizó nombres en código internos de Apple durante entrevistas con candidatos que aún trabajaban en Apple, pidiéndoles que trajeran componentes de hardware reales a las reuniones. Apple afirma haber recopilado pruebas de descargas de archivos confidenciales por parte de candidatos pocas horas antes de entrevistas con OpenAI, y haber encontrado un documento interno de Apple sobre protocolos de seguridad al salir distribuido por Tan a nuevos empleados de OpenAI antes de que dejaran Apple.

Por qué te importa. Si trabajas en una empresa que desarrolla tecnología o colabora con proveedores de IA, esta demanda sienta un precedente: define qué constituye “robo” cuando el conocimiento se mueve con las personas. Las alianzas de IA que parecían sólidas pueden cerrarse rápidamente si una de las partes sospecha que la otra accede a información confidencial a través de contrataciones dirigidas. Para quienes construyen con APIs de modelos grandes, significa vigilar atentamente los términos de servicio y cláusulas de confidencialidad: lo que compartes hoy podría terminar en un producto competidor mañana.

En detalle

El contexto

La demanda llega mientras OpenAI está construyendo un negocio de hardware en colaboración con Jony Ive, exdirector de diseño de Apple. OpenAI adquirió io Products, la startup de Ive, en un acuerdo de 6.5 mil millones de dólares en 2025, trayendo más de 50 ingenieros y diseñadores. Ive había fundado io junto a Scott Cannon, Evans Hankey (quien dirigió el equipo de diseño de Apple después de la salida de Ive) y el mismo Tang Tan. Ni Ive ni Hankey ni Cannon son mencionados personalmente en el expediente inicial.

Apple dice haber planteado el problema directamente a OpenAI en febrero de 2026, solicitando una investigación interna. OpenAI nunca respondió. La demanda define lo que ha salido a la luz hasta ahora como “la punta del iceberg”, argumentando que Apple no tiene visibilidad sobre qué ocurre realmente dentro de OpenAI, donde este comportamiento estaría normalizado en la cúpula.

Qué dice Apple en detalle

Según el expediente, Tan habría utilizado nombres en código de proyectos confidenciales de Apple para sondear a candidatos aún empleados por Apple, preguntando explícitamente “¿cuál es el plan?” sobre productos no anunciados. También habría dado instrucciones de traer “partes reales” de hardware de Apple a las entrevistas para sesiones de “muestra y cuéntame”, sorprendiendo al menos a un candidato que comentó “ni siquiera sabía que podíamos sacarlas de la oficina”.

OpenAI habría pedido a los candidatos que trajeran “artefactos CAD y diseños”, “prototipos” y detalles sobre selección de componentes, herramientas de integración y relaciones con proveedores. Apple sostiene haber encontrado un patrón: empleados que se preparan para dejar la empresa hacia OpenAI descargan archivos confidenciales poco antes de las entrevistas. En un caso documentado, un candidato comenzó a hacer capturas de pantalla y descargar materiales sobre un proyecto de Apple altamente confidencial horas antes de reunirse con Tan, quien luego pidió más información sobre ese mismo proyecto durante la entrevista.

Apple también dice que Tan distribuyó un documento interno llamado “Need to Know” sobre protocolos de seguridad al salir a nuevos empleados de OpenAI antes de que presentaran sus renuncias a Apple, presumiblemente para ayudarlos a eludir los controles.

Qué significa para las alianzas de IA

La demanda cuestiona la solidez de las colaboraciones entre empresas que construyen hardware y las que entrenan modelos. Apple tiene una alianza con OpenAI anunciada en 2024 para integrar ChatGPT en algunas funciones del sistema, pero esa colaboración ahora se desarrolla mientras las dos empresas se enfrentan en los tribunales. Si Apple obtuviera una orden judicial que limite el uso de información confidencial por parte de OpenAI, podría ralentizar o bloquear el desarrollo de productos de hardware de la empresa.

Para quienes usan APIs de modelos comerciales, la lección práctica es verificar qué ocurre con los datos que pasas. Los términos de servicio generalmente excluyen el uso de tus inputs para entrenar modelos públicos, pero no siempre cubren qué sucede si alguien de tu organización se pasa al otro lado con conocimiento que compartiste internamente. Las cláusulas de no competencia y confidencialidad son difíciles de hacer cumplir en Estados Unidos, especialmente en California, donde es casi imposible impedir que alguien trabaje para un competidor. Esta demanda intenta cambiar el enfoque del empleado a la empresa que lo contrata, argumentando que OpenAI orquestó el robo. Si Apple gana, se vuelve más arriesgado contratar a alguien de un competidor sin controles rigurosos sobre qué trae consigo.

Qué aún no sabemos

Apple dice explícitamente que no tiene visibilidad completa sobre qué fue tomado y cómo fue usado. La demanda se basa en lo que ha podido reconstruir a través de auditorías de acceso a archivos y testimonios de candidatos. No sabemos si OpenAI realmente usó la información en el diseño de sus productos, ni si hay otros empleados involucrados más allá de los nombrados. OpenAI aún no ha respondido públicamente a la demanda al momento de publicación de esta pieza.

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